Conejo para cenar...

Hace unas semanas un amigo cazador me regaló un conejo con la condición de que hiciera un arroz y lo invitara a cenar. La idea no terminaba de convencerme ya que el conejo no es una carne que consuma habitualmente y de las contadas veces que lo cociné fue asado o estofado... Fueron pasando los días y tenía que cumplir la promesa, entre otras razones porque el conejo en el congelador, estorbaba y no era muy agradable encontrar el bicho sin desollar metido en una bolsa. Tocaba descongelarlo y quitarle la piel, algo no tan complicado como puede parecer a primera vista, pero que sin duda nos hace valorar el trabajo de carniceros y pescaderos... Mientras el conejo se descongelaba busqué una receta, teniendo en mente que debía ser de un arroz caldoso. De entre todas una me pareció curiosa y que decidí probar. Reuní todos los ingredientes y empecé a cocinar a la vez que iba cambiando algunas cosas siempre acorde con mi paladar. Claro que tenía preparado un plan B, por si el conejo no salía o no quedaba muy bueno… No quería arriesgarme a que nos quedáramos sin cena que después la culpa siempre es del cocinero…Al final acabamos con un pequeño banquete en el cual el conejo brilló con luz propia!

"Arroz de Conejo"

Nivel de dificultad:

Fácil

Tempo de elaboración:

12 horas + 50 min

4 personas

 

Ingredientes:

 

1 conejo

300 ml de vino tinto

3 dientes de ajo

2 hojas de laurel

350 g de arroz bomba

2 tomates maduros

1/2 pimiento rojo

1 cebolla media

Aceite de oliva

Agua

Sal

Pimienta

Guindilla (opcional)

Preparación:

Trocee el conejo y déjelo marinando en el vino tinto el ajo y el laurel, hasta un máximo de 12 horas no frigorífico. Pique la cebolla, corte el pimiento en cubitos, pele los tomates limpiándolo de semillas, Rehogue a fuego lento con un poco de aceite, hasta que la cebolla quede translucida. Junte el agua caliente llenando la olla hasta poco menos de la mitad. Escurra el conejo y añádalo tapado la olla y dejando que se haga al menos quince a veinte min antes de añadir el arroz. Vigile que no se pegue. Si hubiera necesidad, riegue el arroz con parte del vino que utilizó para marinar. Sirva acompañado con una ensalada.