Ternera?

La ternera nunca me resultó apetecible! La veía como una carne demasiado dura para mi gusto o bien no sabia cocinarla… Alguna vez en contados restaurantes me he atrevido a pedirla y la verdad es que no me defraudaron. Para esta receta se necesita un buen trozo de solomillo y algún cuidado a la hora de cocinarla, para que la carne quede en su punto. Por lo demás no tiene más secretos.

"Medallones de Ternera al Oporto"

Nivel de dificultad:
Medio
Tiempo de elaboración: 
40 min

2 personas

 

Ingredientes:

400 g de solomillo de ternera

Sal

Pimienta

2 a 3 cucharas de sopa de aceite de oliva

25g de mantequilla

250ml de Oporto

Hilo de algodón

200 g de zanahorias baby

200g de brócoli

400g de patatas para freír

Aceite vegetal

Hilo de algodón

Preparación:

Corte dos medallones de solomillo y átelos con el hilo de algodón para que mantengan una forma redondeada. Sazone por todos lados con sal y pimienta molida en el acto. Ponga una olla con agua a calentar para cocer las verduras. Caliente dos cucharas de sopa  de aceite en una sartén y selle los medallones. Deje que la carne se caramelice, antes de darle la vuelta, mínimo dos minutos por cada lado, no olvide los laterales. Colóquelos  en una fuente, cubra con papel de aluminio y reserve en el horno a 180º mientras cuece los vegetales. Empiece por las zanahorias baby que tardan tres a cuatro minutos en cocerse a partir del momento en que el agua empieza a hervir. Retírelas  y cueza  los brócolis,  cinco a diez minutos. En la sartén donde selló la carne derrita la mantequilla, añada el Oporto y espere mientas la salsa  reduce ligeramente. Cuando termine de cocer las verduras, saque la carne del horno sin destapar dejando que los jugos de la carne se distribuyan  uniformemente. Caliente el aceite vegetal y fría las patatas, pocas cada vez para que no se empapen de grasa. Retire el hilo a la carne, y sirva.

Carne y fruta!

En mi opinión la carne y la fruta combinan a la perfección. No recuerdo cuando lo probé por primera vez, pero me encanta. A veces acompaño la pechuga de pollo a la plancha con manzana una alternativa rápida y más sana que las patatas fritas. Esta vez fui ir un poco más lejos y acompañé el solomillo con peras caramelizadas y una ensalada. 

"Solomillo de Cerdo con Pera Caramelizada"

Nivel de dificultad:

Fácil

Tempo de elaboración:

40 min

4 personas

 

Ingredientes:

2 solomillos de cerdo

Aceite de oliva

Sal

Pimienta

8 peras

40g de mantequilla

2 cucharas de sopa de miel

60g azúcar moreno

1 lechuga romana

1 cebolla pequeña

Preparación:

Unte los solomillos con aceite vegetal y sazónelos con sal y pimienta. Cocine a fuego lento en una sartén durante quince minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando. Colóquelos en una fuente con los jugos de la carne, cubra con papel de aluminio y reserve en el horno a 180º mientras prepara las peras. Pele las peras y retire los centros. Derrita la mantequilla, junte la miel y el azúcar remueva hasta que se deshaga y añada las peras cortadas en cuartos. Cocine durante cinco minutos dándoles la vuelta para que se doren por igual. Retire los solomillos del horno, corte en discos de dos centímetros de grosor. Sirva de inmediato acompañado de una ensalada de lechuga y cebolla,

Nota: Puede añadir 30 ml de Oporto a la salsa dejando que se reduzca unos minutos para que espese.

Las chuletas de la abuela

Durante años la carne de cerdo fue la más consumida aquí en casa. Se aprovechaba todo o casi todo. Probablemente por esa razón casi nunca la compro… En ocasiones al llegar a la hora de cenar había un olor característico a vinagre mientras la abuela preparaba esos filetes o costillas que tanto me gustaban. Añadiendo algunos ingredientes prepare una salsa sabrosa y espesa ideal para acompañar la carne de cerdo.

"Chuletas de Lomo con Salsa de Pimientos"

Nivel de dificultad:

Fácil

Tiempo de elaboración:

30 min

 

4 personas

 

Ingredientes:

4 chuletas de lomo de cerdo

4 cucharas  de sopa de aceite de oliva

3 a 4 cucharas de sopa de vinagre de vino tinto

1 pimiento rojo

2 dientes de ajo

1 hoja de laurel

1 guindilla

1 cuchara de té de paprika

1 cuchara de té de mostaza de Dijon

300 ml de caldo de carne

Sal

Pimienta

400 g de patata para freír

Aceite vegetal

Preparación:

Lave el pimiento, limpie de semillas y corte en juliana fina. Pele y triture los ajos y colóquelos  en una olla con dos cucharas de sopa de aceite. Añada la paprika, mostaza, sal, pimienta la hoja de laurel, el pimiento y la guindilla. Por fin junte el caldo de carne y tres cucharas de sopa de vinagre. Caliente diez a quince minutos a fuego lento hasta que se espese. Antes de retirar del fuego rectifique la sal y la pimienta y si le parece necesario otra cuchara de vinagre. Pele las patatas y corte en palillos para freírlas en aceite vegetal bien caliente. Cuando estén casi listas coloque las chuletas en una plancha untada con un poco de aceite de oliva y deje que se hagan alrededor de tres minutos de cada lado. Sirva de inmediato

Nota: Puede acompañar este plato de palillos de batata asados en el horno. Coloque una hoja de papel vegetal en una bandeja, esparza las patatas sin que se amontonen, Si son congeladas no hace falta que las descongele. Salpique con un poco de aceite de oliva y hiervas de la Provenza. Deje que se asen diez a quince minutos en horno pré-calentado a 180º.

El filete de la cervecería Portugália.

Hay imágenes que quedan grabadas en la memoria y una de ellas es la del filete de la Cervecería Portugália, en la Avenida Almirante Reis, Lisboa. El edificio es un buen ejemplo de la arquitectura de la década de cincuenta. Puertas y ventanas formando arcos, el recurso al granito como elemento decorativo, la forja… Me acuerdo de las cervezas que mis padres tomaban en los vasos con el logotipo estampado pero sobretodo el filete con huevo y patatas fritas y  en mi opinión la mejor salsa, todo servido en cazuelas de barro. Algunas veces he intentando acordarme del sabor de esa salsa pero la verdad es que no lo conseguí. He probado otras pero quedan muy lejos de la imagen creé. Quizás el mejor filete que he probado después ha sido a las tres pimientas, en un restaurante por la zona del teatro de São Carlos en Lisboa. Por desgracia hace mucho que no he vuelto y no estoy seguro de que siga abierto. La receta que les presento tiene un sabor que no va a dejar indiferente a nadie y además es muy sencilla!

"Filete de Ternera al Café"

Nivel de dificultad:

Fácil

Tiempo de elaboración:

30 min

 

2 personas

 

Ingredientes:

2 filetes de lomo de ternera (1,5 cm de grosor)

2 dientes de ajo

25 g de mantequilla

200 ml de nata light

1 café (40 ml)

Sal

Pimienta

400 g de patata

2 huevos

Aceite de oliva

Preparación.

Caliente el aceite y cuando esté a punto coloque las patatas en pequeñas cantidades para que se frían en menos tiempo. Mientras tanto sazone uno de los lados de los filetes con sal y pimienta. Derrita la mantequilla en una sartén y coloque los filetes con el lado que ha sazonado para abajo, y deje que se frían de dos a tres minutos, según le gusten más o menos hechos. Sazone el otro lado antes de darles la vuelta y deje otros dos a tres minutos. Reserve los filetes. Junte la nata, el café y los jugos que los filetes soltaron. Envuelva, rectifique de sal y pimienta y retire del fuego. En otra sartén con un poco de aceite de oliva coloque los huevos ligeramente separados espolvoree un poco de sal gorda  y fríalos. Si fuera necesario antes de servir, vuelva a calentar ligeramente la salsa. Coloque el filete en un plato, cubra con la salsa y añada el huevo y las patatas.

Nota: Mientras prepara la salsa puede añadir algunos granos de pimienta. La cantidad de café depende un poco del gusto de cada uno.

Mercados

Me gusta visitar los mercados tradicionales. La animación y la variedad de productos es algo que vale la pena ver. Mejor aún si es un mercado de un país árabe. La vida, el color y la cantidad de artículos distintos es fantástica. Los puestos de especias me encantan! La forma como son presentadas las gamas de color y el aroma… La cocina árabe utiliza especias a las que no estamos acostumbrados y muchas veces ni conocemos. La combinación de especias y pasas o frutas hace que su cocina sea más variada y apetecible. Aprendí esta receta en un taller de cocina marroquí, pero decidí cambiar el acompañamiento utilizando manzana asada, de preferencia ácida para crear un contraste mayor con el resto del plato.

"Pollo à la Marroquí con Cuscús y Manzana"

Nivel de dificultad:
Fácil
Tiempo de elaboración:
50 min

4 personas

 

Ingredientes:

4 solomillos de pollo deshuesados

2 cebollas medias

2 limones

40 ml de aceite de oliva

2 cucharas de postre de Ras el Hanout

1 cuchara de postre de jengibre molido

1 cuchara de postre de azafrán

1 cuchara de postre de cúrcuma

1 cuchara de postre de ajo triturado

1 manojo de perejil picado

Agua

Pimienta

Sal

1 vaso de cuscús

100 g de pasas sultanas

4 manzanas Pink Lady

Preparación:

Exprima los limones y coloque en una fuente con el pollo y una pizca de sal. Remueva el pollo paraqué se mezcle bien. Reserve hasta el momento de utilizar. Pique las cebollas y colóquelas con el ajo y un poco de aceite en una olla y rehogue hasta que la cebolla se transparente. Escurra el pollo y deje que se dore por todos lados. Junte las especias, el perejil y junte agua hasta casi cubrir el pollo. Sazone con sal y pimienta a gusto tape y deje cocer entre cuarenta a cincuenta minutos. Si fuera necesario destape la olla para que se reduzca un poco la salsa.

Cuando falten diez minutos para terminar el pollo caliente un vaso de agua, sin llegar a hervir. Coloque el cuscús en una taza y riegue con el agua. Tape con film adherente y deje que se hidrate.

Pele las manzanas y corte en tiras d cinco milímetros. Unte una plancha con aceite, caliente y coloque la manzana espolvoreando con sal. Deje que se hagan a fuego lento para que no se quemen. Deles la vuelta de vez en cuando.

Destape el cuscús, riegue con una cuchara de sopa de aceite, sazone con un poco de sal y pimienta y remueva con un tenedor para soltarlo. Añada las pasas y vuelva a remover.

Sirva caliente.

Conejo para cenar...

Hace unas semanas un amigo cazador me regaló un conejo con la condición de que hiciera un arroz y lo invitara a cenar. La idea no terminaba de convencerme ya que el conejo no es una carne que consuma habitualmente y de las contadas veces que lo cociné fue asado o estofado... Fueron pasando los días y tenía que cumplir la promesa, entre otras razones porque el conejo en el congelador, estorbaba y no era muy agradable encontrar el bicho sin desollar metido en una bolsa. Tocaba descongelarlo y quitarle la piel, algo no tan complicado como puede parecer a primera vista, pero que sin duda nos hace valorar el trabajo de carniceros y pescaderos... Mientras el conejo se descongelaba busqué una receta, teniendo en mente que debía ser de un arroz caldoso. De entre todas una me pareció curiosa y que decidí probar. Reuní todos los ingredientes y empecé a cocinar a la vez que iba cambiando algunas cosas siempre acorde con mi paladar. Claro que tenía preparado un plan B, por si el conejo no salía o no quedaba muy bueno… No quería arriesgarme a que nos quedáramos sin cena que después la culpa siempre es del cocinero…Al final acabamos con un pequeño banquete en el cual el conejo brilló con luz propia!

"Arroz de Conejo"

Nivel de dificultad:

Fácil

Tempo de elaboración:

12 horas + 50 min

4 personas

 

Ingredientes:

 

1 conejo

300 ml de vino tinto

3 dientes de ajo

2 hojas de laurel

350 g de arroz bomba

2 tomates maduros

1/2 pimiento rojo

1 cebolla media

Aceite de oliva

Agua

Sal

Pimienta

Guindilla (opcional)

Preparación:

Trocee el conejo y déjelo marinando en el vino tinto el ajo y el laurel, hasta un máximo de 12 horas no frigorífico. Pique la cebolla, corte el pimiento en cubitos, pele los tomates limpiándolo de semillas, Rehogue a fuego lento con un poco de aceite, hasta que la cebolla quede translucida. Junte el agua caliente llenando la olla hasta poco menos de la mitad. Escurra el conejo y añádalo tapado la olla y dejando que se haga al menos quince a veinte min antes de añadir el arroz. Vigile que no se pegue. Si hubiera necesidad, riegue el arroz con parte del vino que utilizó para marinar. Sirva acompañado con una ensalada.