21. jul., 2018

"Tipos singulares, y otros relatos"

Hace unas semanas me crucé con Tom Hanks en el “Corte Inglés” y lo ignoré! Ya hace tiempo que no me dejo impresionar por esas celebridades. Es verdad que algunas veces nos reímos juntos y en ocasiones hasta logró emocionarme pero no hablemos de eso. ¡Resulta que ahora es escritor, lo que faltaba! La edición de su libro  no es llamativa, portada roja, letras en blanco y negro y el dibujo de una máquina de escribir… Lo miré de reojo y ahí se quedó rodeado por otros autores. La cosa hubiera quedado por eso mismo si no me hubieran regalado. ¿Relatos cortos? Puede que estuviera bien, al fin y al cabo las opiniones son buenas, pero quien permitiría que colocaran una mala critica en la contraportada? Para evitar que acabara olvidado debajo de una pila de libros sin leer lo con muy poca convicción. No tardé mucho en cambiar de opinión. ¡El hombre sabe escribir! Distintas histórias unas divertidas otras más complejas me recordaban las revistas de Selecciones de Reader’s Digest de los años cincuenta y sesenta que se apilaban en un pequeño aparador en el salón. Las hojeaba, leía algunos artículos pero lo que de verdad me gustaba eran los relatos que había al final. El tipo de lectura ideal antes de dormir. Tom me trajo otros recuerdos, en todos los cuentos hace referencia a alguna máquina de escribir, desde las anticuadas a modelos eléctricos y es que las colecciona. Aprendí a escribir a máquina con mi padre en una máquina de metal, negra con un estuche de madera forrado con una especie de piel sintética un verdadero carro de combate. Por el camino se quedó la máquina de escribir de mi abuelo un modelo comercial enorme con dos teclados completos, uno con las mayúsculas otro con las minúsculas, y coincidencia o no en los últimos tiempos echo de menos mi Olivetti, se lo pueden creer? Pero como decía  antes, pasé esta semana con Tom Hanks y la verdad es que me gustó!