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16. ago., 2018

Mucho se ha escrito sobre el siglo veinte pero sin duda este libro de Franz-Olivier Giesbert  es de los más entretenidos y se merece un lugar entre los nuevos clásicos. Su protagonista es Rose una mujer centenaria que pese a sus ciento cinco años no ha perdido el sentido del humor ni el afán por el sexo. Regenta un restaurante de éxito en Marsella y trae en su bolso una pequeña pistola. Su particular forma de obtener la felicidad es la venganza y no duda en llevarla a cabo siempre que surge oportunidad. Mientras escribe sus memorias nos traslada a Trebisonda a comienzos del siglo veinte, donde vive la masacre de los armenios.  Su juventud, inteligencia y particular talento para la cocina, a la par que va escribiendo su particular lista de enemigos hacen que logre sobrevivir  a los horrores del nazismo e incluso a los delirios del maoísmo. Un estilo mordaz y divertido que hace prácticamente imposible que dejemos de leer!

1. ago., 2018

A todo el mundo le gusta viajar y a ser posible mezclarse con la gente local, sin embargo no siempre  reunimos  las condiciones necesarias, y seamos honestos viajar es agotador. Mi último viaje ha sido a la Cuba de los años cuarenta con “El Encanto” de Susana López Rubio. Mis conocimientos de ese país se limitaban a lo que había leído o escuchado en televisión y claro no podían faltar las típicas fotos de las agencias de turismo. “El Encanto” me llevó en primera clase hasta los años dorados de la Habana, cuando la ciudad era punto de encuentro de estrellas de cine como Ava Gardner, Frank Sinatra, Tyrone Powell, escritores como Hemingway o científicos como Einstein. Acompañé la llegada de Patricio, un joven inmigrante español que llega a Cuba dejando atrás Asturias y que se enamora de Gloria, una bonita mujer casada con uno de los gánsteres que controlan la ciudad. Una historia de amor que tiene como principal escenario los almacenes “El Encanto”, el lugar donde todos los sueños y hasta los más pequeños deseos se hacen realidad.

21. jul., 2018

Hace unas semanas me crucé con Tom Hanks en el “Corte Inglés” y lo ignoré! Ya hace tiempo que no me dejo impresionar por esas celebridades. Es verdad que algunas veces nos reímos juntos y en ocasiones hasta logró emocionarme pero no hablemos de eso. ¡Resulta que ahora es escritor, lo que faltaba! La edición de su libro  no es llamativa, portada roja, letras en blanco y negro y el dibujo de una máquina de escribir… Lo miré de reojo y ahí se quedó rodeado por otros autores. La cosa hubiera quedado por eso mismo si no me hubieran regalado. ¿Relatos cortos? Puede que estuviera bien, al fin y al cabo las opiniones son buenas, pero quien permitiría que colocaran una mala critica en la contraportada? Para evitar que acabara olvidado debajo de una pila de libros sin leer lo con muy poca convicción. No tardé mucho en cambiar de opinión. ¡El hombre sabe escribir! Distintas histórias unas divertidas otras más complejas me recordaban las revistas de Selecciones de Reader’s Digest de los años cincuenta y sesenta que se apilaban en un pequeño aparador en el salón. Las hojeaba, leía algunos artículos pero lo que de verdad me gustaba eran los relatos que había al final. El tipo de lectura ideal antes de dormir. Tom me trajo otros recuerdos, en todos los cuentos hace referencia a alguna máquina de escribir, desde las anticuadas a modelos eléctricos y es que las colecciona. Aprendí a escribir a máquina con mi padre en una máquina de metal, negra con un estuche de madera forrado con una especie de piel sintética un verdadero carro de combate. Por el camino se quedó la máquina de escribir de mi abuelo un modelo comercial enorme con dos teclados completos, uno con las mayúsculas otro con las minúsculas, y coincidencia o no en los últimos tiempos echo de menos mi Olivetti, se lo pueden creer? Pero como decía  antes, pasé esta semana con Tom Hanks y la verdad es que me gustó!

16. jul., 2018

De vez en cuando encuentro un libro que me engancha de tal manera que no logro parar hasta acabar de leerlo. Me pasó con “Niebla en Tánger” de Cristina López Barrio, finalista Premio Planeta 2017.

Mientras espera a su amante de una noche, Flora decide leer el libro que este tenía en la mesita de noche de su habitación de hotel y descubre entre otras coincidencias que el personaje principal y su amante tienen el mismo nombre. ¿Pero cómo puede este hombre ser Paul Dingle desaparecido en Tánger hace sesenta y cuatro años? Decidida a descubrir la verdad deja Madrid y viaja hasta esa ciudad mágica buscando a la única persona que la puedeayudar, la autora!

Una obra brillante que no puede dejar de leer.

12. jul., 2018

Las casas antiguas tienen sus encantos, pero también son la causa de muchos dolores de cabeza... Quien no se acuerda de aquella divertida película de los años ochenta, protagonizada por Tom Hanks y Shelley Long, "Esta casa es una ruina" o bien una de 1948, protagonizada por Cary Grant, "Los Blandings ya tienen casa". ¿Divertido verdad? Este puede ser el mote para esta historia de superación que comienza con el nacimiento de Freya una niña con gravísimos problemas cerebrales. Cualquiera se derrumbaría con este cuadro, pero sus padres deciden seguir adelante con su proyecto de dejar Londres y mudarse al Languedoc francés. Lo que a primera vista parece ser una casa llena de potencialidades resulta ser otro motivo de alejamiento de la pareja. Mientras Anna se refugia en su sueño de montar una escuela de cocina a la par que intenta controlar una plaga de ratones, Tobías se encierra en su improvisado estudio de grabación. Formas particulares de enfrentarse a la realidad mientras que la pequeña Freya lucha para sobrevivir. Por su camino se cruzan excéntricos personajes haciendo que sea prácticamente imposible parar de leer.“Una cocina a prueba de ratones” es uno de esos libros que me pasaría desapercibido y aún cuando el tema parece ser la cocina quizás me sentiría intimidado por la historia de Freya. Sin embargo el talento que Saira Shah, (ella misma madre de una niña con graves problemas cerebrales), periodista y realizadora de documentarios demuestra al escribir hace que sea prácticamente imposible parar de leer.


Editorial Salamandra