Pimientos

Estamos acostumbrados a ver un poco de todo durante todo el año. Pero es durante el verano que los que vivimos en regiones rurales mantenemos viva la tradición de las conservas y las mermeladas y confituras caseras, y los pimientos no son una excepción! 

La cantidad de formas de consumirlos es enorme, frescos, en ensalada, en un guiso, asados, rellenos o incluso en una mermelada.

Mi sugerencia va para los pimientos rellenos, un plato nada complicado y con mucha presencia.

Pimientos Rellenos

Ingredientes:

6 Pimientos

1 Kg. Carne Picada

100 g de Jamón

2 Cebollas

1 Puerro

1 Apio

1 Tomate 

1 Guindilla Roja

Perejil

200 ml Vino Blanco

1 Laurel

Aceite

Pimienta de Cayena

Sal

 Preparación:

Pique la cebolla, Y lleve al fuego con un poco de aceite hasta que se transparente. Agregue el puerro, (solo la parte blanca), el apio y el tomate picados. Remueva de vez en cuando. Eche la carne poco a poco, removiendo para que quede suelta. Por fin adicione el jamón, el laurel, la ramita de perejil la guindilla picada y el vino. Sazone con la sal y la pimienta, tape uy deje que se reduzca un poco.

Mientras tanto prepare los pimientos. Lave, corte la parte superior y retire la parte blanca y las semillas.

Engrase una fuente de horno con un poco de aceite, coloque los pimientos y rellene con la carne. Coloque la parte de arriba de los pimientos.

Tape con papel de aluminio y lleve al horno precalentado hasta que vea que los pimientos están cocidos.

Sirva acompañado de arroz y una ensalada.

 

He utilizado carne de pavo y pollo, por eso he colocado un poco de jamón para darle más sabor.

El Curry

Mezcla de especias, el curry es muy usado en India y otros países asiáticos. En la cocina portuguesa surge como fruto del período de las colonias  de Goa, Damão Y Diu y también en Mozambique, donde vivía una gran comunidad e orígenes Goesas.

De color amarillo y aroma inconfundible encontraremos recetas de curry de pescado, carne, marisco y hasta de vegetales.  Aun que a priori nos parezca un plato complicado no lo es y puede resultar ideal para sorprender a nuestros amigos. El grado de picante depende del gusto de cada uno y puede ser servido en un preparado aparte. 

Queda ideal acompañado con un plato de arroz basmati.

 

Curry de Pollo y Mango

Ingredientes:

4 Pechugas de Pollo

1 Limón

3 Cucharas Soperas de Aceite

1 Cebolla Grande

2 Dientes de Ajo

1 Guindilla Roja

2 Mangos 

2 Cucharas Soperas de  Curry

2 Cucharas Soperas de Jengibre

1/2 Cuchara de Té de Comino

2 Cucharas Soperas de Vino Blanco

1/2 Taza de Té de Leche de Coco

Sal

Pimienta

Cilantro  Fresco

Preparación:

Corte el pollo en trozos pequeños, sazone con sal y pimienta y el zumo de un limón. Reserve media hora.

Pique la cebolla y el ajo y lleve al fuego con aceite hasta que se transparente. Adicione medio mango cortado en trozos pequeños, el curry, los cominos, el vinagre, la guindilla y el jengibre picado. Cubra con un poco de agua. Deje que se haga durante quince minutos.

Triture y añada el pollo removiendo de vez en cuando hasta que se cueza.

Rectifique los sabores y añada la leche de coco y el resto del mango.

Cocine aproximadamente dos minutos  sin que llegue a hervir.

Sirva acompañado de arroz o Basmati.

El lomo y yo

El otro día cuando fui a supermercado a comprar no se que, encontré una oferta excelente. La cinta de lomo e cerdo con un descuento del 40 %. Me lo pensé un ratito, ya que hace bastante que no cocino  el lomo de cerdo aparte que solo para mi seria un poco complicado gastarlo todo a corto plazo. Pero como se acercaba otro día en familia decidí arriesgar.

Busqué otras formas de cocinarlo, intentando encontrar una alternativa distinta al lomo relleno con ciruelas, o con bacón o solo adobado y me encontré esta receta. Lomo asado con romero!

Por lo que se el romero se utiliza mas en platos de carne, en especial de caza, pero vallase a saber porque en los últimos tempos me he cruzado con bastantes recetas donde lo utilizan. Quizás por eso no descanse hasta que no me hice con una planta en casa. Y la verdad es que tiene su puntito el ir a por una ramita de alguna planta a nuestro patio o jardín.

Pero este lomo traía otra novedad. La pimienta de cayena. Hace tiempo vi en la tele un programa con el polémico Jamie Olivier, donde este se refería a la misma, como una especia que tuvo su época, pero que en la actualidad no se utiliza mucho. Eso me despertó la curiosidad y fue otra cosa que entretanto había comprado. Así que mira por dónde. De los ingredientes que necesitaba para la receta tenía todo, incluso las manzanas que compre a la vez que la carne.

Entonces manos a la obra.

Para empezar debemos que dejar el lomo en adobo unas horas. Este estuvo 24 horas.

El tiempo de cocción es importante y varía según el tipo de carne. Queremos que quede en su punto, ni demasiado hecha ni cruda. Consulte la “Guía Completa de las Técnicas Culinarias” de Le Cordon Blue y los tiempos para la cocción de la carne de cerdo son estos:

Se aconseja asar el cerdo a una temperatura de 230º C durante los primeros diez minutos y bajar la temperatura del horno a 180º C.

Los tiempos:

Carne con hueso, 30 minutos por cada 450 g, más 30 minutos.

Carne sin hueso, 45 minutos por cada 450 g más 35 minutos.

Si se trata de carnes con relleno el tiempo aumenta entre 5 a 10 minutos por cada 450 g.

Les aconsejo que la tapen con papel de aluminio para que no se seque demasiado.

Por último les recomiendo que compren un termómetro de cocina. No es excesivamente caro e resulta muy útil para ver la temperatura de las carnes o incluso para repostería. 

Lomo de Cerdo con Romero acompañado con Puré de Manzana

Ingredientes:

1 Lomo de Cerdo

100 ml Vino Blanco

2 Cucharas de Sopa de Aceite

5 Dientes de Ajo

1 Cuchara de Postre de Mostaza

1  Cuchara de Postre de Pimentón Dulce

1  Cuchara de Postre de Comino

1 Ramita de Romero

Sal 

Pimienta de Cayena

Preparación:

Pele los ajos y tritúrelos en un mortero con un poco de sal gorda. Si lo prefiere puede utilizar pasta de ajo, en ese caso le aconsejo una cuchara de postre bien llena.

En el mortero o en una taza si opto por la pasta de ajo, mezcle las especias con el aceite hasta obtener una pasta. Agregue el romero aplastándolo ligeramente para que suelte sus aceites. Envuelva con el vino blanco.

Ate la carne con un hilo de cocina para que mantenga la forma, colóquela en una fuente y úntela con la marinada. Guarde en la nevera preferentemente de un día a otro.

Tape con un papel de aluminio y lleve al horno durante una hora y media a dos horas. De vez en cuando mire a ver cómo va la cocción.

El lomo estará cocido cuando su temperatura interior sea de 80º C. Retire del horno, deje enfriar y corte en lonchas finas. Reserve la salsa, si lo prefiere pásela por un colador para quitar alguna impureza.

 

En la receta original aconsejan a utilizar semillas de mostaza y de comino. Como no tenía a mano utilicé mostaza y comino en polvo.

Acerca del tiempo de cocción le aconsejo que lea mi artículo anterior a esta receta.

 

Puré de Manzana

Ingredientes:

1 kg de Manzana Reineta (u otra que sea un poco ácida)

Zumo de 1 Limón

30 g de Azúcar

Preparación:

Pele las manzanas colóquelas en una fuente, cubra con agua hasta cubrir el fondo y exprima un limón.

Adicione el azúcar y deje cocer a fuego lento durante quince a veinte minutos.

Remueva de cuando en cuando para que no se pegue a la vez que ve el grado de cocción. Cuando estén en su punto triture con la turmix.

Sirva frio.

 

El tiempo pasa. Pero algunas cosas se mantienen!

Mientras escribo me acaba de venir a la memoria la canción de Casablanca, "as Time Goes By".

Y la verdad es que el tiempo pasa volando. Como decía una señora mayor en un anuncio de la tele hace años, "yo todavía soy de la época en que..."

No les suena verdad? Pues que no les resulte raro, estoy hablando de la televisión en Portugal. Y de que iba? Pues era una señora mayor que decía" yo soy de la época en que un Kg. de arroz costaba x..." Y por ahí con distintos productos, para decir que en el súper del anuncio los productos eran más baratos.

Pero a lo que vamos.

Yo todavía me acuerdo de la época en un pastel de nata, o cazuelita como dicen mis amigos españoles, costaba un escudo cincuenta. Hoy en día el precio creo que está entre los ochenta o noventa céntimos. Una ligera diferencia...

Pero mejor no pensar mucho en el tema. Porque como esto las demás cosas subieron igual!

Yo soy de la época en que había una frontera que separaba España y Portugal. Una frontera por la que pasé en contadas ocasiones cuando mis padres iban al país vecino y tenia la suerte de poder acompañarlos.

Primero teníamos que cambiar  moneda, por lo general en un mercado paralelo, más barato y fácil que en el banco. Después ya de viaje, hacer la parada obligatoria en la frontera para sacar el salvoconducto. No me acuerdo cuanto costaría, pero era necesario hacerlo. Y a partir de ahí a disfrutar, por lo menos hasta el momento del regreso y la parada en la frontera donde igual había que abrir el maletero etc.

Difícil de describir las sensaciones. Empezaba por el idioma, estaba acostumbrado pero una cosa era oírlo en la televisión, otra ver que todo el lo mundo hablaba. La vida que había, la ciudad, las gentes, los aromas. Era distinto. Creo que alguna vez me imagine como seria vivir allí. 

Badajoz era con diferencia la ciudad más grande en los alrededores y por aquel entonces el comercio se concentraba en la Calle de San Juan. No se pueden imaginar lo que era ver aquella calle estrecha, repleta de gente, sobretodo en un sábado por la tarde. Entre los españoles mucho portugués de Elvas, Campo Maior, y incluso gente de Lisboa.

Pero ya lo más por aquel entonces eran Simago y Galerías Preciados. Los centros comerciales de la época. Y mejor con distinción Galerías Preciados con sus dos o tres plantas y sus innumerables secciones. 

Pero también eran una visita obligada "Alba" una especie de confitería en la calle de San Juan, donde podías comprar los chocolates, los caramelos de Café, o Toffee, aquellos caramelos con el envoltorio de un tono dorado y que se pegaban a los dientes. O para los gourmets los caramelos de piñones. Aparte de los licores, sobretodo Marie Brizard!

También había algún local regentado por portugueses, inmigrantes, cerca de la Puerta de Palma, antigua puerta de la ciudad, y donde se podía comprar lo mismo  y muchos artículos más. Si tenemos en cuenta que esto pasaba en época de la dictadura...

Pero uno de los locales que se mantuvo a lo largo de los años fue el quiosco de los perritos calientes en Simago. Visita que se hiciera a Badajoz  terminaba  obligatoriamente  en los perritos con tomate o mostaza. Eso ya era por aquel entonces un ex-libris de la ciudad, para los portugueses.

Había también un mercado paralelo, el del contrabando. Y no hablo de contrabando de grupos organizados, pero de personas que hacían de eso su forma de vida. Por lo general, por lo menos las de que me acuerdo eran mujeres. Se ganaban la vida trayendo artículos que sabían que tendrían salida en el pueblo y lo vendían allí a la gente que se acercaba a sus casas a comprar. Creo que se desplazaban a Badajoz en coches de alquiler y de alguna forma se organizaban para no tener problemas en la frontera. Eso si, algún que otro coche tenia algún rincón oculto donde traer algo más. Pero ya lo más es que hasta se les podía encargar que trajeran algo que se nos antojara. Todo un negocio.

Pero de los viajes de esa época me queda el recuerdo de los bares en la carretera saliendo de Badajoz. Durante años mientras mi padre vivía solíamos pararnos en la vuelta a casa para picar. Y de los platos que serian muchos me recuerdo especialmente de los calamares a la romana que estaban espectaculares con su zumo de limón y la sal, o ya la carne con tomate. 

Seguro que serian muchos más pero o porque estos eran los preferidos de mi padre me acostumbre a ellos y si he de ser sincero aun hoy me gustan. 

Por eso por lo menos para mi, la carne con tomate es todo un clásico de las tapas españolas. Un plato hecho con carne de cerdo, barata y muchas veces no de mucha calidad, pero que con aquella salsa quedaba espectacular!

https://www.youtube.com/watch?v=d22CiKMPpaY

Carne con Tomate

Ingredientes:

1300 gr Magro de Cerdo

4 Dientes de Ajo

1 Cebolla

1 Pimiento Rojo

1 Pimiento Amarillo

190 ml Vino Blanco

190 ml Agua

4 Tomates Maduros

Pimienta

Oréganos

Laurel

Aceite

Sal

Azúcar

Preparación:

Dore la carne en una olla con un poco de aceite. Reserve. Rehogue la cebolla y el ajo. Si hiciera falta ponga un poco mas de aceite. Cuando la cebolla esté transparente agregue los pimientos cortados en trocitos pequeños y la hoja de laurel. Una vez que estén pochos junte el tomate troceado. Siga removiendo y adicione la carne, el vino y el agua.

Tape y deje que cueza durante media hora más o menos, removiendo de cuando en cuando. Mezcle un poco de azúcar y oréganos, y ya por fin rectifique la sal y pimienta.

 

La caza

Nunca he sido cazador y mi experiencia en este campo se queda por haber acompañado a mi padre en alguna cacería cuando era un niño.

Me acuerdo de las caminatas por el campo y las piezas de caza que vi por aquel entonces fueron solo perdices, conejos y quizás alguna liebre. Claro que era un día de fiesta ya que no iba al colegio y en el que la comida era algo tan sabroso como chorizo asado y queso del Alentejo. Eso si, al día siguiente me esperaba una reprimenda de mi maestra de primaria y el cachondeo de preguntarte delante de toda la clase y tu que  cazaste, pan con chorizo?

Sin embargo los animales en general siempre hicieron parte de mi vida y las codornices en especial. Siempre tuvimos mascotas u otros animales de gallinero lo que implicaba limpiar darles de comer y la verdad es que es algo que vale la pena. De las codornices, aparte que me gustaba cuidarlas me acuerdo que solíamos comer los huevos fritos en las meriendas de los domingos.

Esta vez decidí intentar hacer un plato de caza, aun cuando el producto aya sido cazado solo en la carnicería del supermercado. Mi idea inicial era la de hacer un plato de perdiz basado en una receta de mi abuela que encontré en sus cuadernos de cocina y que según mi prima estaba buenísima. Pero la verdad es que ni vi perdices ni pregunte si las había y decidí por empezar por algo más pequeño, para que no me diera tanto repelús.

Mis conocimientos de este tipo de carne son cero, buscando he descubierto que esta ave pertenece a la familia de los Phasianidae, donde se incluyen las gallinas, el faisán el pavo real y el pavo. En términos de sabor supongo que habrá una ligera diferencia si lo comparamos con la gallina o el pavo. El problema es que al ser animales que provienen de criaderos su alimentación será más de lo mismo y eso se repercutirá en el sabor o pérdida de sabor. 

Algo que no sabía es que la caza excesiva puede estar conduciendo a su extinción. La verdad es que nunca oí a ningún cazador de mi región comentar que va a cazar codornices.

Respecto a la receta, he de decir que no llegué a hacer la de la abuela, lo pensé pero primero quiero estar seguro de que no voy a encontrar perdices. Miré en libros, y busqué distintas formas de cocinarlas y por fin después de algún intento que no me convenció decidí arriesgarme y hacer mí receta con productos que m parecieron buenos y no iban a eliminar el sabor del producto principal.

Espero que les guste!

 

Codornices con pasas

Ingredientes:

4 Codornices (aproximadamente 600 gr)

50 gr Bacon (4 lonchas)

100gr Passas Sultanas ( sin pepitas)

1 Cucharadita de Manteca

1 Cebolla

2 Dientes Ajo

150 ml Vino Blanco

100 ml Caldo de Gallina

1 dl Aceite

Sal

Pimienta



Preparación:

Empezamos por limpiar bien las codornices eliminando todos los restos de plumas que puedan quedar.

En una sartén calentamos el aceite y las doramos. Retire del fuego, escúrralas y rellene con un pedazo de Bacon, pasas y cerrando con otro pedazo de Bacon. Ate las patas con un hilo de cocina. Sazone con sal y pimienta. Corte un buen trozo de papel de aluminio que mete dentro de una cocotte y a su vez mete dentro las codornices. Antes de cerrar el aluminio riega las codornices con un poco de vino blanco, aproximadamente una cuchara por cada una, y agrega la manteca. Cierre el papel para que las codornices se cuezan en su jugo y antes de encender el fuego ponga aproximadamente seis cucharas de agua dentro de la cocotte. Coloque la tapadera y deje que cueza a fuego lento durante aproximadamente media hora.

Mientras, pique la cebolla y el ajo y llévelos al fuego con el aceite que usó con las codornices. Adicione el caldo de gallina y el vino y deje que reduzca. Rectifique de sal y pimienta.

Pasada la media hora, retire las codornices de la cocotte, corte el hilo colóquelas en una fuente y llévelas al horno para que se doren un poco.

Con la túrmix triture la salsa.

Sirva acompañado con unas setas salteadas con ajo.

 

Las especias, todo un mundo!

Cocinar con especias... Me gusta probar cosas nuevas y las especias son todo un mundo y muchas de ellas son unas ilustres desconocidas para mi.  Hace tiempo  en la tienda de un amigo marroquí encontré algo que me llamó la atención. Se trataba de un bote con un polvo amarillo y con un nombre raro, Ras El Hanout. 

Le pregunté que era y la contestación fue que era una especia típica de Marruecos y que no podía faltar en ninguna cocina! Claro que terminé comprándola aún sin saber donde o como podría usarla, o que sabor tendría. Al final tuve suerte porque su aroma y sabores son muy agradables. 

Y que es por fin? Pues tan solo una mezcla de sal, comino, jengibre, azafrán, canela, pimienta blanca, pimienta negra, pimienta de cayena, pimienta de Jamaica, y clavo todo esto bien triturado claro. La mezcla puede variar según el gusto o la región donde se usa. Suele utilizarse en la tagine, platos de carne, cuscuz y arroces. Yo la use con carnes, algún cuscuz y arroz y está muy bien.

 Pero hablando de especias raras, tengo otras que compré en una tienda hindú, esta vez el Garam de Masala. Una vez mas la composición de  esta varia  de región para región. La mas común es de: granos de pimienta negra y blanca, clavo, laurel, comino negro, semillas de comino, canela, cardamomo, anís, e semillas de cilantro. Es muy aromática y tiene un sabor agradable.

Claro que como en todo y si nos vamos a arriesgar probando especias mejor que empecemos por pocas cantidades, por lo menos hasta que las conozcamos y tengamos conciencia del sabor u aroma que va a dar a nuestro plato ya que podemos acabar anulando el producto.

En esta receta voy a usar además de la sal y la canela unas cabezas de clavo. Una vez más vamos a encontrar un plato donde predominan los sabores dulces. Quizás demasiado pero ya lo he corregido en la receta, así que prueben a ver. La utilización de la canela, el clavo y las pasas no se porqué me transporta a Marruecos. 

Y para terminar y porque el otro día hablando con una compañera comentábamos especias, les dejo aquí la página de una tienda donde pueden ver muchas de estas especias raras.

http://www.ayur.com.pt/10-especiarias-indianas

Por otro lado también hay otra que encontré y trabaja con algunas de ellas, y es la Tienda de las Especias de Sevilla.

http://lacasadelasespecias.es/

Espero que disfruten tanto como yo!

 

Arroz de Pato con Canela

Ingredientes:

 

1 Pato

500 gr Arroz Largo

2 Cebollas (360 gr)

6 Clavos de Olor

1 lt de Agua

60 gr. Mantequilla

3 Palos de Canela

70 gr Uvas Pasa (sin pepitas)

Pimienta

Sal

Preparación:

 

Retire la piel al pato e cuézalo con un litro de agua, o la suficiente como para cubrir el pato,  sal y una cebolla entera con tres clavos de olor clavados en ella.

Lave y escurra el arroz. En una cacerola derrita la mantequilla y dore la cebolla. Agregue sal y pimienta y três clavos de olor. Junte el caldo según valla cociendo el arroz. Mas o menos cuando esté a medio de la cocción agregue la canela y las pasas. Una vez cocido mezcle con la carne.

Sirva bien caliente.

 

Para el arroz de la foto utilicé el arroz bomba, y la verdad es que no me convenció lo mas mínimo. Queda apelmazado. Repeti la receta aún con arroz redondo teniendo el cuidado de removerlo y ir agregando el caldo poco a poco y el resultado fue bastante mejor. En este caso use arroz  brillante "Sabroz".



Un clásico de la cocina francesa.

 Hace menos de un año vi una película que me encantó. "Julie and Julia". En la misma nos cuentan de una forma muy entretenida los percances de dos mujeres, una Julie Powell, sino me equivoco empleada de un call center de Nueva York y la otra Julia Child, autora de libros de cocina y una cara muy conocida de los programas de cocina allá por los años setenta en Estados Unidos. Su programa duró alrededor de diez años y obtuvo varios premios. Actualmente podemos ver algunos de ellos en YouTube.

Pero de que va la película? Pues básicamente nos cuenta la historia de la primera, (Julie), que cansada de la rutina de su vida en el call center decide crear un blog y darse el plazo de un año para hacer  las  365 recetas que Julia Child había publicado en su libro " El arte de la cocina francesa".

La película nos cuenta dos historias, por un lado las aventuras y desventuras de Julie a nivel tanto familiar como culinario, y en mi opinión tiene algunas escenas verdaderamente hilarantes, cuando algo en la cocina sale de la forma mas desastrosa, y por otro la historia de Julia en Paris hasta que logra graduarse  en la famosa escuela de cocina "Cordon Blue" y ya por fin publicar su libro en Estados Unidos.

Personalmente me parece una película bonita y ligera apta para todos los públicos y especialmente para quien le guste la cocina.

Pero que tiene todo esto que ver con el Coq au Vin? 

Pues que al  ser este un plato tradicional de la cocina francesa es de lo mas natural que en la película haya habido alguna referencia al mismo, pero además pienso que en algún momento había ya oído hablar de él.

Según la tradición el Coq au vin, o Gallo al vino, habrá sido cocinado por primera vez  para celebrar el final de la conquista romana de la Galia. Cuenta la historia que el líder de los galos al verse derrotado envió a Julio César un gallo de pelea, simbolizando así su rendición. Les recuerdo que aún hoy el gallo es un símbolo de Francia.

César a su vez habría invitado a su rival a cenar y cuando este le preguntó que estaban comiendo, él le  contesto que era el gallo cocinado con vino tinto. Bebida muy apreciada por los romanos.

Personalmente no me puedo creer esa historia donde hay tantos rasgos de generosidad tanto de uno como otro, sobretodo justo ahora que estoy leyendo un  libro que nos cuenta el período de la celebración de sus triunfos en Roma, de César sobre la Galia. A menos que... en aquella cena César le estuviera ya dando una idea a su enemigo del futuro que lo esperaba...

De lo que si podemos estar seguros es de que este es un plato tradicional francés que se hacia con un gallo adulto, muy probablemente viejo y duro y que cocinarían con vino tinto durante bastante tiempo.

Personalmente no me veo matando un gallo, guardando la sangre para hacer la salsa y esperando horas que se haga...

Gracias a su talento y al darle un toque personal Julia Child convirtió  este y muchos otros platos en cosas más sencillas. 

Y bueno, un dia de estos mientras me estaba preparando para hacer una visita a la familia, estaba yo pensando en algo para llevar y de pronto se me ocurrió lo del Coq au Vin. Lo busque en el libro de Julia y en otros y claro como siempre termina pasando en Internet.

Que pasa? Pues que me encontré con cantidad de recetas con mas o menos diferencias, pero la duda era, será bueno? No me quedaba otra que probarlo. Y así surgió mi versión de la cual les dejo las cantidades y los ingredientes que utilicé.

Les puedo asegurar que la receta funciona una vez que ya la hice un par de veces y la he dado a probar.

Y para terminar y como diría Julia:

Bon Apetit!

 

Coq au Vin

 

Ingredientes:

 

1 Pollo entre 1,500 e 2,000 kg

150 g de Bacon

1 Cebolla Grande, (200g)

5 Dientes de Ajo

2 Hojas de Laurel

1 Tomate

Aceite

317 g  Champiñones  Marron (agaricus biscorus)

316g  Champiñones Blancos (agaricus bisporus)

Sal

Pimienta

200 ml  Coñac 

400 ml Vino Tinto

200 ml Caldo de Gallina

2 cucharas Soperas de Harina

 

Preparación:

Deshuese el pollo y córtelo en trozos. Dórelo en una cacerola con un poco de aceite. Retire y reserve.  Pique la  cebolla el ajo y el bacon y rehogue hasta que la cebolla se transparente. Coloque el pollo y riegue con el coñac y flambee.

Junte el tomate cortado a trocitos, el laurel, la sal y la pimienta. Tape y deje que sude un poco.

Mientras, en una sartén saltee ligeramente los champiñones y júntelos al preparado.

Eche el vino y el caldo de gallina, tape y deje que se cueza durante aproximadamente 40 minutos a fuego medio.

Si la salsa ha quedado demasiado liquida, agregue dos cucharas de sopa de harina disueltas en agua y espere un poco que se espese.

Rectifique de sal y pimienta y sirva.

 

Nota:

Para hacer el caldo de carne aproveche los huesos y restos de carne que le sobraron después de deshuesar.

Si por casualidad no tiene champiñones frescos escurra dos latas medianas  de champiñones enteros. En este caso no hace falta que los saltee.

 

Dulces placeres carnales

Con este titulo esto podrá parecer el comienzo de una novela picante, pero no se emocionen o cierren ya. Aquí lo más picante serán las especias que si me gustan y mucho.

La verdad es que me gustan los contrastes de sabor, lo picante, lo dulce y la simbiosis de ambos.

Lo de los placeres carnales, bueno si de carnes vamos a hablar...

Ahora si, como en todas relaciones amorosas, hay algunas situaciones de verdadera pasión, sobretodo por las carnes blancas o de ave y relaciones  bastante mas retorcidas con otros tipos de carne. Pese a todo intentaré hacer lo que pueda y ir probando otros tipos de platos y ver que tal salen. La verdad es que hay algunos tipos de carne que, o nunca los toqué y tengo un atisbo de curiosidad, y otros que probé alguna vez y que  no me atrajeron pero me dejaron ganas de intentarlo una segunda vez. 

Veamos que va a salir de aquí. Pero de algo pueden estar seguros. Lo que publique en esta página lo voy a hacer y no solo lo voy a catar yo. Me gusta que me den otras opiniones.

Por lo pronto empezamos con algunas recetas de mi cosecha, nada del otro mundo ni complicadas. Eso si, cuando las vaya probando puedo ir cambiando o rectificando algunos detalles, pero ya daré conocimiento en las novedades.

Pierna de pavo con castañas

 

Ingredientes:

1 Pierna de Pavo (aproximadamente 1800 gr.)

170 g Cebolla

300 g Castañas

27g  Manteca de Cerdo 

Pasta de Ajo qb

200 ml. Vino Blanco

200 ml Caldo de Pollo

Laurel 

Pimentón

Sal qb

Pimienta qb

 

Preparación:

Comience por pelas las cebollas y corte las en rodajas. Cubra con ellas el fondo de una fuente que se pueda ir al horno.

Sobre ellas ponga la pierna de pavo y úntelo con la pasta de ajo. Espolvoree con la mezcla de pimentón dulce y laurel. Sazone con sal y pimienta.

Agregue las castañas. Coloque la manteca de cerdo en pequeñas nueces sobre los cortes que ha hecho en la pierna.

Junte el vino, el caldo de pollo y tape con una hoja de papel de aluminio.

Lleve al horno a una temperatura de  200º C cerca de hora e media.

Si acaso quiere reducir un poco la salsa destape la fuente y deje en el horno un ratito más vigilando para que no se seque demasiado la carne.

 

Muslitos de pavo estofados

Ingredientes:

2 Muslos de Pavo

1 Cebolla

1 Puerro

4 Dientes de Ajo

3 Zanahorias

1 Tomate

1 Pimiento de Freír

Aceite

2 Vasos de Caldo de Gallina

1 Vaso de Vino Blanco

Laurel

Sal

Pimienta

2 Cucharas de Sopa de Miel

 

Preparación:

Empezamos por picar la cebolla, el ajo y el puerro. Lo rehogamos con un poco de aceite hasta que se transparente.

Colocamos los muslitos de pavo dándoles la vuelta hasta que se doren.

Añadimos el tomate cortado en trozos pequeños, el laurel, el pimiento y las zanahorias todo picado en trocitos. Tapamos la olla y dejamos que sude un poco.

Agregamos el caldo de gallina y el vino. Las cantidades pueden variar según el gusto, pero mas o menos dos partes de caldo por una de vino.

Sazonamos con sal, pimienta y nuez moscada y lo dejamos que se reduzca un poco con la olla tapada.

A mitad de la cocedura le agregamos dos cucharas de sopa bien llenas de miel.

Puede tardar aproximadamente una hora a fuego lento.

Para terminar puede optar por triturar la salsa, lo cual le dará otra presentación o dejarlo así más rustico.